miércoles, 3 de febrero de 2016

El señor Alesma

Descripción del dossier del expediente 2147483648, paciente Rafael Alesma tratado por el doctor Saite.

El señor Alesma ha sido trasladado al instituto del tratamiento psiquiátrico de Bethlem Royal Hospital después del incidente en el Hospital Psiquiátrico San Rafael por petición expresa mía para poder estudiar y comprender los problemas del anteriormente nombrado paciente.

En el dossier puedo observar los padecimientos del pobre señor Alesma. Pero antes de discutir el cuadro diagnostico de dicho paciente me gustaría exponer los antecedentes que desencadenaron la gravedad del caso.


El señor Alesma vivía con su familia en Texas, en un rancho no muy alejado de Waco . A los 15 años de edad ya se le diagnosticó una esquizofrenia indiferenciada poco grave que según se observó, solo aparece en ocasiones muy puntuales.


Por lo que aparece en los informes, los médicos que trataron al joven no estaban muy interesados en descubrir que producía esos ataques de esquizofrenia. En zonas lejanas a las grandes urbes no están muy preocupados por los padecimientos mentales y prefieren concentrar su tiempo en huesos rotos y músculos lacerados, en fin, una pena.


Sin querer pasar demasiado tiempo divagando sobre la juventud del señor Alesma empezaremos con el informe policial de Texas del cual podemos encontrar una copia en el dossier en el que podemos observar lo que pudo ser el desencadenante principal del estado del paciente.


Sin centrarme demasiado en los detalles de un caso dudoso y cerrado de forma prematura posiblemente por negligencias e incluso vergüenza, el informe explica como los cuerpos de seguridad se movilizaron de madrugada debido a la llamada de los señores Huwens, vecinos próximos y amigos de los señores Alesma, explicando que estaban escuchando gritos "espeluznantes" que provenían de la finca de los señores Alesma.


En el informe se explica como los señores Alesma habían sido encontrados totalmente despedazados en su habitación. Según el informe se tuvieron que recoger entrañas de todas las paredes e incluso del techo, algo  que requeriría bastante fuerza y brutalidad, como si una jauría de coyotes se hubieran desquitado con ellos.


 Todos los accesos a la casa se encontraban cerrados por dentro lo que hacía difícil pensar que alguien había entrado o salido de la casa. Además el asesino debió tomarse su tiempo dado el estado de los cuerpos. La única pista que podemos encontrar es al joven Rafael Alesma que se encontraba en un rincón con una lampara de mesa encendida repitiendo una y otra vez "No apagues la luz".


Sin saber muy bien como tuvo lugar el suceso y con el joven Alesma de 17 años como principal sospechoso, el cual empezó a manifestar padecimientos mentales más graves y peligrosos tanto para el como para los demás, se le ingresó en Saint Rose Institution para el cuidado de enfermos mentales graves y se cerró el caso.


Después de lo sucedido, el señor Alesma manifestó los síntomas de una nictofobia muy grave, bipolaridad, personalidad múltiple, esquizofrenia aguda, trastornos paranoides como el síndrome de Frégoli, psicosis entre otros, un cuadro bastante desalentador para el pobre.


Incluso manteniendo bien iluminado su cuarto 24 horas todos los días, hablaba sobre las sombras que le hablaban y que siempre hay un lugar oscuro. Sus delirios no cesaban y cuando la intensidad de la luz era baja, los delirios aumentaban y el paciente se volvía más agresivo, llegando incluso a matar a una enfermera fracturando su cráneo contra el suelo cuando un fallo eléctrico mantuvo su habitación sin iluminación durante 5 segundos.


Después de ese incidente fue trasladado al Hospital Psiquiátrico San Rafael, que ironía, dado que el hospital siempre ha acogido a los enfermos más "problemáticos" que ningún centro quiere acoger.


El dossier es vago en este punto, imagino que esto se debe al interés del doctor Lema de mantener ciertas cosas en un ámbito más discreto, pero podemos observar como algunas de las personalidades del señor Alesma se terminan combinando para dar lugar a otras nuevas más dementes y agresivas, personalidades que hay que combatir para la óptima evolución del paciente. 


Todo este dossier termina con el trágico accidente de Virtudes, una joven internada en el hospital con tendencias autodestructivas que se agravaron con la llegada del señor Alesma. Aunque en habitaciones diferentes y ambos inmovilizados, el doctor Lema asegura que fue Rafael Alesma quien influyó en Virtudes para que se volviese más agresiva y que finalmente se arrancase los ojos, algo extraño dado que Visrtudes estaba siempre maniatada. Una afirmación poco convincente dado que el caso de Virtudes salió a la luz y se mostró al mundo el trato deplorable que recibió la señorita durante su estancia en el hospital lo que pudo agarbar su estado.


Deseando deshacerse del señor Alesma, he movido algunos hilos para poder tratarlo personalmente dado que su caso y los problemas que le acompañan, me parece un paciente singular. Aunque solo he mencionado ciertos detalles de la vida del señor Alesma, aun queda mucho por contemplar para llegar al fondo de sus problemas. Un fondo al que pienso llegar cueste lo que me cueste.