viernes, 29 de julio de 2016

El último Banquete: Intrigas y conspiraciones al rededor de la mesa.


Edge entertainment nos propone un juego para grandes grupos (de 6 a 25 personas) donde nos pondremos en la piel de nobles y cortesanas que deberán conspirar y cooperar para llevar a nuestra facción hasta la victoria. Un juego con potencial y prometedor, pero miremos un poco dentro.

El juego se basa en un banquete que celebra el Rey en el que acuden distintos cortesanos representados por unas tarjetas de personaje que se le entregarán a los jugadores. Además de esto, cada jugador recibe un medallón que servirá para identificar a que bando pertenece.
Existen diferentes escenarios con diferentes reglas y objetivos (6 en concreto), además de estar pensado para diferentes tamaños de grupo (Aunque edge nos venda la moto de 6 a 25 personas, esto tiene truco, y ya veremos porque). Para darle mas juego al asunto cada personaje cuenta con una serie de poderes y rangos para ayudar a su facción o entorpecer a las contrarias, incluso algún poder especial que solo puede activar con el beneplácito del anfitrión (que normalmente es el Rey). 

Tanto los objetivos como los poderes suelen estar relacionados con la posición de los jugadores al rededor de la mesa, donde todos empezarán de pie y se irán sentando según jueguen su turno. El anfitrión abrirá el juego y dará el cetro al jugador de su izquierda quién deberá escoger que acción lleva a cabo, después de esto se sienta en el sitio correspondiente y pasa el cetro. Eso se repite hasta que alguien cumple su objetivo o todo el mundo se sienta. Una vez todos estén sentado y no exista ganador, todo el mundo se pone en pie a la espera del siguiente plato del banquete.

Como podrás adivinar, cada facción deberá escoger como afrontar la partida en secreto antes de empezar y con sumo cuidado, ya que el Rey puede vetar a cualquier invitado sospechoso de atentar en contra de sus intereses (aquí es donde está la intriga del juego). El juego es entretenido pero con ciertos peros.
 El primer pero y más grande de todos es que el juego con menos de 11 personas solo tiene un escenario jugable en el que todos los personajes pertenecen a la misma facción y juegan contra el propio juego, quitándole encanto. Es cierto que con muchos jugadores hay escenarios muy curiosos con varias facciones que complican las estrategias, pero claro, requieren muchos jugadores, algo que no siempre es fácil.

También he de decir que el número de escenarios es algo limitado para mi gusto, y más cuando van por rango de jugadores. Los más rejugables son los de más jugadores, y por consiguiente los mas monótonos son los de menos jugadores... así que si no sois un grupo bien grande de gente os aburriréis demasiado rápido.

Un juego Bien pensado pero que no recomiendo para menos de 15 personas y que no está en el top de juegos para grandes grupos como podría ser Mascarade o el Hombre lobo, los cuales me parecen más entretenidos y versátiles.

Y nada más gente, pasadlo bien y no olvidéis el Rock&Rol