miércoles, 24 de febrero de 2016

Cheitan

Veo como entra el paciente de forma lánguida y despreocupada. Parece que no le importa nada de lo que suceda a su alrededor, como si el mundo exterior no tuviera relación alguna con el. Paseando su mirada por el despacho observándolo todo con sus ojos vacíos pero sin ver nada.

- Señor Alesma supongo- digo con la intención de llamar la atención del paciente.
- En efecto señor Etsai- dice con una sonrisa forzada, como si ya no recordase como se sonreía.
- Disculpe Rafael ¿Puedo tutearle? mi nombre es Louis Saite.
- Él no dice lo mismo.- dice mientras ladea la cabeza, como un perro que presta atención a un hueso.
- ¿Quién es él Rafael?
- ¿Alguna vez se ha sentido observado doctor? como si algo que no está ahí le mirase desde las sombras ¿Sabe a lo que me refiero?- se sienta, y se inclina hacia mi como si quisiera mantener la conversación lejos de oídos ajenos.
- Rafael, no hace falta que se acerque y baje el tono de la voz- intento hacer que se relaje- aquí estamos solos usted y yo, nadie...
- Nunca estamos solos doctor -me interrumpe- pero aun no me ha contestado.
- Algunas personas se sienten per...
-No me está contestando doctor- me interrumpe otra vez, con una sonrisa cada vez más afilada, como si disfrutase intentando tomar el control- ¿Se ha sentido observado doctor?
- No- dije un poco inseguro, como si no supiese realmente la respuesta- ¿Tu si Rafael?
- Siempre doctor.- su respuesta denotaba tranquilidad, como si se hubiese acostumbrado a la sensación de sentirse vigilado. No me lo esperaba.
- Supongo que ya le habrán comentado que esto se debe a su estado. Ha sufrido mucho y esto agrava su condición, aunque tengo que decir que lo observo muy tranquilo.
- ¿No se lo esperaba doctor?- cada vez que me preguntaba me desconcertaba. Había tratado muchos enfermos mentales que parecían estar sanos pero, esto era diferente, su mirada y sus palabras eran más las de un hombre muy inteligente que las de un demente- me toman por loco, pero no estoy tan loco como creen.
- La palabra loco no está bien vista y puede ser en ocasiones no acertada pero...
- Pero lo piensa, lo veo en sus ojos doctor, cree que soy un loco más- su sonrisa es cada vez más pronunciada mostraba el placer que sentía presionándome- pero se equivoca, como todos.
- ¿Cree entonces que está sano?¿Que no necesita tratamiento?
- No estoy enfermo doctor- sus ojos tienen una chispa de maldad que no tenía al entrar- lo que yo sufro no se puede curar doctor- su voz cambia progresivamente y se vuelve más agresiva, temo que esté sufriendo un cambio de personalidad- yo doctor, estoy maldito.
-¿Mal-maldito?- titubeé, nunca había vacilado ante un paciente, pero algo me sacudió las entrañas. Alesma tenía algo que me dejaba intranquilo, como si sus ojos pudieran ver mi alma y juzgarla. Era una sensación nefasta- ¿A que te refieres con maldito Rafael?
-A que existe algo más grande que usted y que yo, doctor. Algo que se ha encaprichado conmigo y hace que sea su juguete, o al menos eso creo- cuanto más hablaba más agobiante era la situación.
-Bien señor Alesma creo que...
-Cheitan- interrumpió alzando la voz mientras se ponía de pie apoyado sobre el escritorio.
-¡Basta ya señor Alesma! Esto es inaceptable.
- ¿Quiere verlo?- dijo con voz amable, disipando la agresividad de su voz, pero con un tono más parecido al de un chiquillo travieso que al de un hombre.
-¿Ver el que Alesma?
-¡El fin!- dijo tercera voz tan monstruosa que un escalofrío me golpeó como si de un raya se tratase.

Estaba tan absorto con el señor Alesma que no me di cuenta de que varias de las luces se habían apagado, pero ya es demasiado tarde.
-¿Ve doctor?¿Aun piensa que estoy tan loco?