miércoles, 6 de mayo de 2015

Runewars


Hoy a hacer una pequeña reseña de este epiquísimo juego de guerra de 1 a 4 personas, que aunque sigue siendo el mismo universo que RUNEAGE o DESCENT, esta vez se centra en el control de territorio y el combate entre ejércitos. 

Escogeremos entre los cuatro ejercitos disponibles pudiendo escoger entre ser "Bueno" y ser Humano o elfo, o ser "Malo" y ser No-muerto o Uthuk (Una especie de demonio). Cada ejercito tiene sus puntos fuertes y débiles, como es lógico, además de tener diferentes objetivos, unidades y habilidades únicas.

Una vez escogido el ejercito, los jugadores se dispondrán a crear un mapa usando unas piezas como si se tratase de un puzle. Cada jugador tendrá unas piezas aleatorias que irá poniendo de una en una por turnos, lo cual me parece un acierto porque le da mucha jugabilidad y diversidad de mapas.
Después de poner el mapa y situar los reinos de origen empieza el juego. Mitad gestión de ejércitos mitad gestión de recursos, el juego se desarrolla con turnos simultáneos en el que cada jugador escoge su orden en secreto y se juega según la prioridad de la orden que jugaste. Cada orden tiene sus reglas especiales y sirven desde reposicionar unidades hasta recolectar recursos, pura estrategia.

Continuamos destripando el juego: Los recursos. Cada ejercito tiene un tablerito en el que puedes ver la cantidad de recursos y para que sirve cada recurso y cada cantidad:
Para reclutar unidades e incluso para obtener otros recursos, como el poder (una especie de moneda) o unas cartas de táctica que se usarán en combate, necesitarás los recursos necesarios que se indican en el tablerito. Esto hace que el control de recursos sea un aspecto indispensable para poder formar tu ejercito.

Y por si fuera poco, el juego se divide en estaciones (Primavera, Verano, Otoño, Invierno) cada una con un evento diferente que modifican el juego de cualquier forma que se te ocurra. Todo esto hace que una partida nunca sea igual que la anterior (y puede que ni parecida).

Ahora llegamos a la parte del combate donde cada unidad tiene una iniciativa, una habilidad y un símbolo relacionado. Cuando dos ejércitos se encuentran, los jugadores roban tantas cartas como unidades tengan de la iniciativa que se esta jugando y mira el símbolo (cuadrado, circulo, triangulo o hexágono) que corresponde con su unidad.

Dependiendo del dibujo asociado de la carta, la unidad hace daño, su habilidad o incluso conseguirá que las unidades enemigas se rindan. Al final del combate, el ejercito con más unidades ganará y los enemigos huirán con el rabo entre las piernas. Durante los combates puedes usar unas cartas de táctica (que también se pueden usar fuera del combate) que pueden cambiar el curso de la batalla.

En este momento ya no puede ofrecer más este juego ¿no? Pues hay héroes que pueden enfrentarse en duelo a otros héroes y completar misiones (que me parece brutal). Se les puede equipar con objetos que ayuden en los combates o contra otros héroes, lo cual sigue añadiendo jugabilidad a este magnífico juego.
Creo que no me dejo más que añadir salvo que la expansión añade más cartas, más habilidades, más héroes y más unidades por cada raza. Indispensable para aprovechar la experiencia total de este juego.
En general es un buen juego, que por más veces que lo juegues nunca será igual pero tiene un pequeño problema: es muy largo. Pone que dura de 3 a 4 horas, sin embargo las partidas que he jugado suelen durar casi 6 horas, demasiado largo para mi gusto.