jueves, 1 de diciembre de 2016

Splendor: Un juego de mesa sobre piedras preciosas


A todos nos gusta coleccionar cosas ya sean cachibaches o cosas útiles, pero quien más y quien menos siempre tenemos alguna colección de cosas perdida en algún rincón de la casa. Y para todos esos coleccionistas ociosos les traigo Splendor, un juego de mesa donde coleccionaremos gemas.

El juego cuenta con una mecánica básica de colección y gestión de recursos, que obligará a cada jugador a tener sus objetivos claros para llegar antes que nadie a la puntuación límite de la partida. Una mecánica facil y sencilla que se atrapa a la primera.

En el juego encontramos 2 tipos de cartas y 6 fichas de recurso que son gemas. 

Las cartas se dividen en cartas de desarrollo y en cartas de nobles. Las cartas de desarrollo proporcionan gemas, que son el recurso principal del juego, y se obtienen con gemas. Tienen distintos niveles siendo el verde el más fácil de conseguir pero el que menos puntos de victoria otorga pasando por el amarillo hasta llegar al azul, las más costosas pero también las que más puntos de victoria otorgan. 

Luego tenemos las cartas de noble que se pueden obtener con una colección de cartas de desarrollo específica y solo nos otorgan puntos.

Y por último nos encontramos con las fichas de recurso, el pilar fundamental del juego y están compuestas por montones de cinco gemas diferentes y otro montón de monedas de oro que es el recurso comodín.

En su turno cada jugador puede hacer una de cuatro acciones

Obtener una ficha de gema de cada montón, con lo que podrás pagar las cartas de desarrollo. Hay que tener en cuenta que las fichas son limitadas y no es que sobren precisamente, así que piensa bien que necesitas y que hay disponible. Además el numero de fichas que puedes tener "en mano" también es limitado, siendo 10 el máximo de fichas que puedes tener al mismo tiempo.

Obtener dos fichas de gema de un montón, por si te hace mucha mucha falta tener gemas rojas para tu siguiente turno, pero tienes que saber que esta opción solo está disponible cuando hay 4 o más gemas disponibles en ese montón, lo cual al principio no es tan difícil, pero según pasen los turnos no será tan sencillo.

Coger una carta y una ficha de oro para guardártela, lo que te valdrá para evitar que te quiten la carta que quieres y no puedes construir como para obtener una ficha comodín (que nunca está de más) sin embargo tienes que tener en cuenta que solo puedes tener 3 cartas guardadas al mismo tiempo.

Construir una carta de desarrollo, es decir, pagas su coste y te la quedas. Cada carta de desarrollo cuenta como una ficha de la gema correspondiente que no se agotan, es decir, si tienes una carta verde siempre tendrás disponible 1 ficha verde en tu turno, si tienes 2 pues dos. Easy Peasy.

Al final del turno se comprueba si tienes una colección válida para alguno de los nobles como por ejemplo tener 3 cartas negras blancas y verdes. Si cumples el requisito obtienes al noble y te sumas los puntos.

Cada vez que un jugador compra o coge una cartas de desarrollo se sustituye con una del mismo mazo, y así hasta que el mazo se acabe, sin embargo las cartas de noble no se reponen lo que hace que sean aun más codiciadas.

El juego termina cuando un jugador consigue los puntos determinados y acaba la ronda ganando el jugador con más puntos.


En general el juego es sencillo y muy rápido pudiendo durar unos 15 o 20 minutos dependiendo de la agilidad de los jugadores. Está pensado para 4 jugadores, pero se puede jugar con 2 y con 3 tranquilamente sin ningún problema.

Sencillo y rápido pero sin muchas pretensiones, está bien para pasar el rato y jugar algo rápido antes de tener que hacer otra cosa o para hacer de entrante antes del juego principal de la tarde. Es decir, el juego no está mal pero hay juegos más entretenidos (al menos en mi opinión) del mismo estilo.

Recomendado para aquellos que buscan juegos rápidos y fáciles, pero para aquellos que quieran una experiencia más completa les diría que pasasen al siguiente juego.

Pues eso es todo, un abrazo gente y no os dejéis el Rock&Rol.