lunes, 21 de septiembre de 2015

Ciudad Machi Koro






Ciudad Machi Koro es un juego refrescante, sencillo y altamente adictivo que he tenido la oportunidad de jugar durante las +Ludo Ergo Sum de este fin de semana.

La verdad que nunca había oído hablar sobre este juego que me recomendó un de los encantadores "camiseta naranja" (Un saludo a todos, que hicisteis un gran trabajo) y me sorprendió gratamente este juego. Después de esta breve introducción en memoria de las jornadas (que ya echo de menos) vamos al asunto que nos ocupa: ¿Por qué es tan divertido Ciudad Machi Koro?

En este juego tendrás que ganar dinero para ampliar tu ciudad para ganar más dinero y ampliar aun más la ciudad, ganando el primero que sea capaz de construir los cinco puntos de interés de su ciudad.

La verdad que me gusta este tipo de juegos con un objetivo claro y conciso, sin margen de error ni confusión.



¿Y como consigo el dinero? Pues cada carta de construcción que tengas te aportará dinero de diferentes maneras pero con una regla en común: que al lanzar el dado (o los dados) coincida el número con el edificio que tengas (Cartas y dados ¿que más puedes pedir a un juego de mesa?).
Cada carta tendrá un numero que será con el que se active su función  y ganas las codiciadas moneditas. Además de la mecánica de los números, también están las mecánicas de cada tipo de edificio: Los azules dan monedas independientemente de quien saque el número en los dados, los verdes solo dan monedas en tu turno y normalmente depende de los simbolitos que tengas entre tus cartas, los rojos te dan las monedas del jugador que sacase ese número y las moradas hacen cosas especiales muy interesantes.

Además, la construcción de los puntos de interés te proporcionan habilidades especiales (como poder tirar 2 dados, que activa edificios mejores) que te darán un pequeño empujón para completar tu objetivo antes que nadie.

Cabe mencionar que en el juego normal tu escoges que edificio quieres construir, pero con la expansión, que además de añadir un montón de edificios, cambia la forma de jugar, mezclando todos los edificios en un gran mazo del que se revelan diez edificios que se pueden construir, creando un caos y complicando la victoria bastante.

Es un juego muy entretenido de por si, y además con la posibilidad de jugarlo de una u otra forma, le añade rejugabilidad, algo que a mi parecer es un detalle de agradecer.

Un juego ameno, divertido y sencillo que puede resultar muy adictivo e incluso acabar con alguna amistad de por medio, pero es que el mundo de la construcción es muy competitivo...

Pues esto es todo, a disfrutar y mucho Rock&Rol